
Una semana antes de la ovulación, la futura madre debe aumentar su consumo de cítricos o alimentos ácidos (tomates, naranjas, limones, etc), frutos secos y verduras de hoja verde como la acelga o espinaca. Ello debe ser en el día antes de su día más fértil, el verdadero día y el día después. Para ello usted necesitara de tres velas nuevas de igual tamaño (1 azul, 1 rosa, 1 blanco), cerca de la cama.
Acérquese a la representación del Dios divino, puede ser un cuadro de Jesús en su cuarto o algún crucifico grande que tenga para orar, luego usted debe encender la vela azul y decir lo siguiente:
“Divino Padre, hacemos un llamado a tu entidad,
Para que me guíes en obra y gracia mi petición,
Que tu poder se vea reflejado en el poderoso río, el nutritivo Sol,
Bendice esta unión mía y la de mí compañero”.
La futura madre debe encender la vela de color rosa y decir lo siguiente:
“Madre Divina, invocamos a Inanna, Asera, Freya, Vesta y Hathor
Usted, que lleva, nutre y defiende a los jóvenes contra todos los peligros,
Cuyo poder se ve en los campos fértiles, las brisas de la luna,
Bendice esta unión de una mujer y su compañero”.
Ahora juntos, ambos deben encender la tercera vela y repetir junto lo siguiente:
“Señor y Señora, Madre y Padre y la Vida Divina.
Ahora los dos nos hacemos uno, buscamos tu bendición sagrada,
Bendícenos a nosotros con un niño sano,
Que encarne lo mejor de los dos”.
Imagine una luz cálida llenando la habitación de amor. Por último deje que las velas se quemen totalmente. Repita con las otras velas nuevas, cada una de las noches restantes.